Viendo este video uno se da cuenta de que, en realidad, no hay tanta diferencia entre los Led Zep originales y un grupo punk de diez años más tarde. Así, contenidos, en un plató y en blanco y negro me gustan mucho más que ante 50.000 espectadores, en un macroconcierto desmadrado y cuajado de luces, lentejuelas y solos de guitarra interminables.
Pena que no sea en vivo.
Los bellos Church, en la época en los que los vi en la Sala Universal. Aún recuerdo cómo mis amigas devoraban con la mirada a estos australianos de metro noventa...
Por cierto, los tres frontmen (Steve Kilbey, Marty Wilson-Piper y Peter Koppes) siguen en el grupo y de vez en cuando giran por Europa. Gran banda.
He aquí el single de su álbum "Strangefolk": gran canción, y divertido video ambientado en la Inglaterra victoriana. Con Sherlock Holmes y el Dr. Watson incluidos.
Como dice George al principio: "así que supongo que, de alguna manera, nosotros inventamos la MTV".
En fin: son ELLOS, con (en palabras del autor, J. Lennon) "el primer disco donde metimos música reproducida hacia atrás... wuaweñiaaaoooo".
Impagable. Los demás iban chupando rueda, y ellos, delante. Bien delante.
Discípulos aventajados de los Who y los Small Faces, apóstoles del post-punk, iconos del revival mod de últimos de los setenta... Un jovencísimo Paul Weller lideraba la banda rockera más amada por las listas británicas en esta época. "Going Underground" entró directa en el número 1, y siguió en él varias semanas. Fue la culminación del éxito de un grupo que no sólo daba caña de la buena, sino que, además, tenía letras interesantes y comprometidas.
En mis tiempos mocísimos (1980-81) anduve metido en el revival modinducido tanto por la película Quadrophenia (1979) como por los aires frescos que circulaban en el mundo de la música popular a raíz de la irrupción del punk (1977).
Mi particular fiebre mod no duró demasiado, pues soy ave de paso, y fue una época en la que descubrí un montón de cosas más: en música, en moda, en lugares, y, sobre todo, en gente. Por no tener, no tuve ni una parka en condiciones, y de scooter, ni hablamos. Aunque sí llegué a hacerme a la medida un trajecito de tres botones a lo beatle (aún recuerdo los gruñidos del sastre cuando le exigí que los pantalones tuviesen perneras de 17 cm de ancho...). Para colmo, unos descerebrados de esta misma tribu urbana nos propinaron una buena paliza a dos amigos y a mí unos años más tarde... Triste epitafio para un efímero tránsito por el mundo modernista. Pasaron muchos años sin contacto con este ambiente de moda y música retro y elegante.
Hace poco tiempo (y ya estamos en 2008) me he topado, por avatares de la vida, con una persona que también formó parte del movimiento neomod español, aunque él sí que sigue más o menos en activo, por medio de su web:
Esta interesantísima página es una cornucopia de información sobre el movimiento que nos ocupa, y sobre los personajes que lo influyeron y dieron forma desde sus comienzos. Un estupendo sitio donde perderse un largo rato, sin duda.
Y ello no es de extrañar, porque Ángel (que así se llama nuestro hombre) es autor incluso de un libro sobre el origen, desarrollo y desaparición de la escena mod original, en la Inglaterra de los años sesenta:
Eso sí: por problemas con la empresa que les facilita el hosting, nos avisan de que Mod Madrid va a cambiar de alojamiento y dominio. En lo sucesivo, éste será:
Si el simil es en que se parece un jamón serrano a una guitarra aquí esta la respuesta. El maestro jamonero es Andy Mckee, que reparte delicias musicales, con una gran destreza, cierra los ojos y abre la boca, ...
Pues hará ya unos tres años que me compré mi reproductor mp3. Le habré metido y borrado cuarenta mil discos. Pues todavía hay uno que lleva en él desde el primer día:
Otra de bandas malditas y anticomerciales: Los Prisoners de Graham Day, cuya insobornabilidad y escasa repercusión comercial estuvo claramente motivada porque en plenos años 80 seguían dándole a esa música garajera, acerada, distorsionada y primigenia, salpicada de chirriante órgano, que para los medios sencillamente no existía.
Me hubiese gustado encontrar un video de "Pretend" (pedazo canción de su disco "A Taste of Pink"), pero sólo he encontrado ésta, que no está pero que nada mal: "Melanie".
Por cierto: Graham Day sigue en activo, más vejestorio pero igual de rockero y cañero. Y aún sigue poniéndose ropa estilo Carnaby Street. Algunas cosas nunca cambian (afortunadamente).
Este fin de semana he seguido grabando en mi iPod las discogrfías de algunos de mis grupos favoritos. En esta ocasión, los protagonistas han sido el Gruppo Sportivo y XTC, entre otros varios.
Trasteando por la web, he acabado en las páginas de MySpace que tienen estos grupos (o sus clubes de fans), pero me he quedado más tiempo en la de XTC. Definitivamente me gustan un rato estos británicos, y me encanta que los tíos se plantaran, suicidándose comercialmente, dejaran de hacer giras y se dedicasen a hacer discos que les gustasen sobre todo a ellos mismos.
¡Viva Andy Partridge y viva Colin Moulding! (Y viva David Gregory, que el hombre estuvo casi todo el tiempo - hasta 1998 - con los anteriores).
Ver al Steve Marriott y a sus Small Faces en acción me sigue poniendo los pelos de punta. De lo mod al pre-heavy metal en un par de años.
¡Y qué banda! El Steve Marriott (q.e.p.d.), con ese vozarrón, esos contoneos y esos guitarrazos, el entrañable Ronnie Lane (asimismo q.e.p.d.), con ese bajo magnífico y esas voces de acompañamiento, el Ian McLagan a las teclas y el Kenny Jones (que luego sustituiría a Keith Moon en los Who) a la batería.
¡Cuanto les deben Led Zeppelin y los Jam a estos chicos! (y estos chicos a su vez le debían casi todo a sus ídolos negros, a los que robaban inmisericordemente)
¡Qué poco se recuerda a los Small Faces! ¡Y cómo se echa de menos a Steve Marriott y a Ronnie Lane!
Pues ya es viernes, comienza el fin de semana, y ¡hale! me apetece escuchar a Laura Nyro q.e.p.d., con esa canción tan alegre, gospel, soul y borrachófila que es "Sweet Blindness", de su álbum "Eli and the Thirteenth Confession" (1968).
A disfrutal-la todos. ¡Yeeeeahhh!
EDICIÓN: Dejo aquí la letra, para que todos podamos cantarla, en plan karaoke, mientras le damos sorbos a nuestro vasito de vino. ¡Hics!
Let's go down by the grapevine, drink my Daddy's wine, get happy. Down by the grapevine, drink my daddy's wine, get happy, happy. Oh, sweet blindness, a little magic, a little kindness. Oh, sweet blindness, all over me. Four leaves on a clover, I'm just a bit of a shade hung over. Come on baby, do a slow float you're a good looking riverboat and ain’t that sweet eyed blindness good to me? Down by the grapevine, drink my Daddy's wine, good morning. Down by the grapevine, drink my Daddy's wine, good morning, morning. Oh, sweet blindness, a little magic, a little kindness. Oh, sweet blindness, all over me. Please don't tell my mother, I'm a saloon and a moonshine lover. Come on baby, do a slow float you're a good looking riverboat and ain’t that sweet eyed blindness good to me? Don't ask me cause I ain't gonna tell you what I've been drinking, ain't gonna tell you what I've been drinking, ain't gonna tell you what I've been drinking, wine of wonder, wonder, (by the way). Oh, sweet blindness, a little magic, a little kindness. Oh, sweet blindness, all over me. Don't let daddy hear it, he don't believe in the gin mill spirit. Don't let daddy hear it, he don't believe in the gin mill spirit. Come on baby, do a slow float you're a good looking riverboat and ain’t that sweet eyed blindness good to me? Now, ain’t that sweet eyed blindness good to me?
¡Ay, madre! ¡Que viendo estas cosas se me ponen los pelillos de las axilas como escarpias!
Se trata de una parte censurada del concierto de Monterey, en San Francisco, en junio de 1967, en el albor del verano de la música y las flores...
En ella, David Crosby, a la sazón miembro de los Byrds, denunciaba que al presidente John F. Kennedy no lo mató un único tirador, sino varios, disparando desde diferentes posiciones. Que la historia había sido suprimida y que los testigos habían sido asesinados. El artista concluía su alocución con un "damas y caballeros, éste es su país", antes de que él y Jim McGuinn pasaran a entonar el "He Was a Friend of Mine" (tema dedicado al presidente asesinado).
Crosby sabía que se iba a eliminar su discurso de la cinta del concierto, como así fue...
Y todo esto sucedió bastantes lustros antes del rodaje del JFK de Oliver Stone. Vaya, en la época en que el juez Garrison llevaba a cabo sus pesquisas.
Gracias a quien ha rescatado este pedazo de historia y la ha colgado en Youtube. Yo no lo había visto antes (aunque había oído hablar de la denuncia de Crosby), y me ha encantado descubrirlo y dejar que se me encoja el corazón un poquito.
PD: mientras escribo estas líneas escucho de nuevo el magnífico "Younger than Yesterday" de The Byrds, y en especial la sobrecogedora "Everybody's Been Burned" de David Crosby. ¡Vaya pedazo de disco, y vaya pedazo de canción!