Mostrando entradas con la etiqueta Futuro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Futuro. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de septiembre de 2015

Agua líquida en Marte

NASA ha anunciado hoy que posee evidencias de que actualmente fluye agua líquida salada en la superficie de Marte (concretamente en el hemisferio sur del planeta), lo que sin duda acelerará los planes de colonización del planeta rojo. Si no estoy estoy equivocado, está previsto comenzar estos planes en la década de 2040, aproximadamente.

Es, en mi modesta opinión, la noticia del día, del año y de lo que llevamos de siglo.



jueves, 24 de septiembre de 2015

La Semilla (II) El Medio Plazo

Como decíamos antes de ayer, estaríamos hacia el 2200 d.C., con el sistema solar prácticamente explorado en su totalidad, y con numerosos asentamientos en diversos planetas, lunas o hábitats artificiales (aún primitivos) en órbita de algunos de los anteriores. 

Mientras que cierta cantidad de ellos son meras bases de investigación o enclaves mineros (lunas o hábitats artificiales), otros (en planetas y alguna luna que reúne condiciones propicias) son prósperos lugares donde la vida se abre camino, a pesar del hostil entorno, gracias a la tecnología y a las modificaciones genéticas de los humanos que viven en ellos.


Base Marciana, de Bryan Versteeg.

La Tierra es el lugar donde permanece una mayoría de la población humana del sistema solar, y donde están radicados los gobiernos nacionales y los cuarteles generales de las principales corporaciones. Estas últimas son, más incluso que en el presente, quienes realmente mueven los hilos de los acontecimientos. mientras que los gobiernos nacionales son prácticamente títeres en manos suyas. La población se halla muy dividida entre los acaudalados y los que meramente subsisten en condiciones deplorables.

Los modelos post-escasez florecen en las colonias extraterrestres, donde el control de los medios de producción de las corporaciones se relaja. Este hecho alienta a los descontentos del planeta madre a buscar como sea el medio de viajar fuera de la Tierra y unirse a alguno de los asentamientos espaciales más prometedores. No es fácil para la mayoría, no pudiente, pero el ingenio se aviva con la necesidad...

Es inevitable que en algunas de las más prósperas colonias surja, como en épocas pretéritas, la llama de la independencia del asfixiante control de la metrópoli: impuestos excesivos, explotación intensiva de recursos locales que son acarreados de vuelta a la Tierra para alimentar la voraz maquinaria industrial de las corporaciones, deseo de desmarcarse del status quo para empezar a crear una sociedad diferente en un nuevo mundo hostil...

Varias colonias rebeldes, alzadas en armas, son aplastadas por la gran metrópoli, que establece en ellos guarniciones militares, nacionales o corporativas, así como un gobierno férreo al que se encomienda controlar y reprimir a los elementos disidentes.

Algunas, sin embargo, ayudadas por la distancia a la Tierra, por los avances técnicos logrados, por la unidad de propósito de los alzados, por la eficiente organización de la resistencia, la posible connivencia de las autoridades locales desafectas, y, quizás, alguna osada acción militar preventiva (tachada de "terrorista" por los gobiernos/corporaciones terráqueos), logra resistir el embate de la metrópoli y rechazarlo, ganando un tiempo precioso para prepararse a defender la independencia conquistada.

Qué decir tiene que estos éxitos locales mantienen viva la llama de la rebelión en las colonias derrotadas, donde los movimientos de resistencia se agazapan esperando el momento propicio para una nueva rebelión.

En algún momento del final de este período de convulsiones coloniales, se lanzan al espacio interestelar las primeras naves generacionales sublumínicas, dirigidas a sistemas relativamente cercanos donde se ha detectado algún planeta con visos de habitabilidad. Su periplo durará decenios. Algunas de estas naves fracasarán y se perderán en el espacio profundo, junto con sus tripulaciones esqueleto y sus pasajeros criogenizados. Otras, las menos, llegarán a su destino y comenzarán la dura pero reconfortante misión de construir un mundo nuevo a varios años luz de la tierra.


Continuará...



martes, 22 de septiembre de 2015

La Semilla (I) - El futuro más o menos cercano.

Esta tarde/noche he puesto en letras varias ideas que llevan años rondándome la cabeza. Es, quizás, la semilla de una historia. O la semilla de un trasfondo rolero.


No tengo un nombre para la historia o trasfondo. Ni personajes. Ni sé exactamente todavía quiénes serán los agentes influyentes. Tengo unas ideas, y una vaga secuencia de acontecimientos, que ya veremos si son plausibles o no. Son premisas; nada más que eso.

En un futuro relativamente cercano, si una catástrofe natural o artificial no lo impide, el ser humano comenzará su largo tiempo pospuesta expansión por el sistema solar. De hecho, lleva ya algún tiempo anunciándose una expedición tripulada a Marte, que sería sólo de ida (o sea, de colonización). Y potencias como China, Rusia, EE.UU. (NASA + iniciativa privada) anuncian que llegarán de nuevo a la Luna, posiblemente para establecer allí bases permanentes. Sea como sea, la exploración y colonización de nuestros celestes vecinos se me antoja que llevará un largo tiempo: todo el siglo XXI y seguramente el XXII. Lo que nos pone en 2200 d.C.

Pero para ello, necesitaremos lograr un salto cuantitativo en asuntos como la generación de energía (fusión nuclear controlada, que, hasta donde yo sé, no se ha materializado aún), así como progresos en el desarrollo de materiales avanzados, superconductores, computación, ingeniería genética, etc.

Por el camino, habrá mejoras en la esperanza de vida gracias a los previsibles adelantos médicos, y hasta es posible que se creen inteligencias artificiales (IAs) muy complejas. Es probable que estas IAs, por imposibilidad o por precaución, carezcan de libre albedrío. De esta forma, nos libraríamos de esa "singularidad" tecnológica de vertiginosos descubrimientos científicos en rapidísima secuencia que vaticinan algunos. Y de la extinción a manos de súper-IAs que, como vengativos dioses artificiales, nos aplastarían como cucarachas o nos relegarían a baterías para recargar sus sistemas (¿recordáis The Matrix?).

Imaginemos, además, que nuestra consciencia esté tan íntimamente ligada a nuestro cuerpo mortal que no sea posible trascender éste. Vamos, que los pronósticos de transhumanistas acérrimos que ven un futuro de "inteligencias puras" de origen humano habitando ordenadores, naves espaciales, o incluso el cibererespacio, transmitiéndose a través de haces de luz por el éter (licencia poética), cuales ánimas incorpóreas, no se cumplen. Que seguimos necesitando un vehículo para ir de aquí para allá, vaya.

Así que nada de pasar de un cuerpo biológico a un exoesqueleto arácnido artificial. Nada de reencarnarse en un pulpo espacial. Nada de convertirse en un programa de SW inteligente y autorreplicante. Tenemos el cuerpo que tenemos. Pero podemos modificarlo, eso sí. Obtener mayor longevidad, mayor resistencia a las enfermedades, así como a los efectos de la radiación, de la alta o baja gravedad, de la presión atmosférica. Quizás mayor inteligencia. Y, viendo lo importante que es para el ser humano, mayor belleza y atractivo físico general.

Si nos atenemos a la Historia, sin embargo, habrá conflicto. Hoy en día las desigualdades aumentan, no disminuyen. Las tensiones, guerras, intereses (ocultos o no), afán de poder, codicia y estupideces varias propias del ser humano no tienen, lamentablemente, muchos visos de desvanecerse de un plumazo.

¿Qué ocurrirá? ¿Un choque entre potencias emergentes y potencias establecidas? ¿Una escalada de conflictos regionales que desemboca en una guerra global? ¿Una profunda crisis que deviene en revuelta de pobres contra ricos? ¿Una catástrofe natural que nos empuje al caos y la anarquía? ¿Quizás, más adelante, una contienda, fría o caliente, con las nuevas colonias extraterrestres?

Por hoy hago punto y aparte antes de que me caiga de sueño y deje de hilar con una mínima coherencia. Seguimos mañana. U otro día.

Parte II


martes, 28 de diciembre de 2010

La Trilogía Marciana de Kim Stanley Robinson

2010 ha sido en lo personal un año funesto: empecé con una crisis matrimonial y acabé divorciado después de 11 años y 11 meses de relación, y con dos niños pequeños.


Sin embargo, ha habido no pocas luces en este valle de sombras: mis hijos, mi familia y mis amigos me han hecho remontar el vuelo y mirar al futuro con esperanza, y en los momentos de soledad en que no había nadie a mi alrededor, he tenido el (enorme) consuelo de la lectura.,


Lo más reseñable de lo que ha caído en mis manos ha sido la "Mars Trilogy" del autor estadounidense Kim Stanley Robinson. Después de leer clásicos de la ciencia ficción-opera como "La Paja en el Ojo de Dios" y "El Tercer Brazo" de Niven y Pournelle (que me gustaron, aunque se les van notando los añitos, y resultan ya un tanto "pulp"), enfrentarse a los Martes Rojo, Verde y Azul de Morrison es una experiencia de lo más reconfortante.


La historia es la no por hipotética menos creíble colonización de Marte, a mediados del presente siglo: después de una primera visita tripulada de ida y vuelta al Planeta Rojo, se envía una expedición de colonización compuesta por 100 científicos (principalmente estadounidenses y rusos, con algunos europeos y japoneses), equipados con lo último en nanotecnología y robótica.


El mundo del que se origina la expedición es como el nuestro, pero mucho más dominado por enormes metanacionales (transnacionales con tanto poder que mueven a su antojo los destinos de los países que usan como banderas de conveniencia) y una ONU cada vez más esclava de las anteriores. Se vive el declive de los estados-nación, y la superpoblación, escasez de recursos y la desigual distribución de la riqueza, cada vez más acentuados, convierten a la Tierra en un auténtico polvorín.


Así pues, no es extraño que los expedicionarios de Marte, pese a haber sido sometidos a todo tipo de pruebas y exámenes, y de haber declarado su fidelidad a los objetivos de la misión (establecidos por las metanacionales y la ONU), sean, en su inmensa mayoría, personas con agendas ocultas: quien más quien menos desea "empezar de nuevo" en Marte, creando una sociedad más justa y equitativa, libre de la corrupción y el abuso y decadencia imperantes en la Tierra.


La llegada de los colonos a Marte supone el inicio de la mayor aventura de la Humanidad: la conquista de un enorme nuevo mundo, terriblemente hostil, y la construcción de una nueva sociedad que logre superar los escollos que han convertido al planeta natal en un lugar permanentemente al borde del abismo y la destrucción.


Aquí es donde comienzan los problemas: las diversas motivaciones de los expedicionarios chocan entre sí casi desde el principio. Quienes desean que Marte siga siendo un mundo primigenio, impoluto (los "rojos", por el color predominante en el planeta), se enfrentan con los partidarios de terraformarlo (los "verdes"). Y ambos grupos se oponen a la injerencia de los poderes terráqueos (metanacionales y ONU), que sólo pretenden explotar Marte como fuente de recursos para sus voraces industrias metropolitanas.


Varios lustros después de la llegada de los colonos, con la población del planeta rojo muy aumentada por la creciente inmigración de la Tierra, y con un ascensor espacial que abarata enormemente los costes del tránsito de personas y mercancía desde y hacia Marte, estalla la primera de las revoluciones marcianas.


En esta ocasión, las metanacionales y sus siervos de la ONU aplastan a los rebeldes marcianos, a pesar de que éstos logran abatir el ascensor espacial (una acción terrorista que deja el derribo de las Torres Gemelas a la altura del betún). En los combates y la dura represión subsiguiente mueren muchos de los 100 primeros colonos, los supervivientes de los cuales se convierten poco menos que en leyendas de la resistencia. Con ello acaba el primer volumen de la trilogía, "Marte Rojo".


En el segundo volumen de la serie, "Marte Verde", se narra cómo al desastre de 2061 siguen décadas de preparación por parte de los los diferentes grupos de la resistencia (tiempo en el que se construye un segundo ascensor orbital), y llega el apoyo de una metanacional alternativa y díscola (Praxis), así como el de algunos gobiernos más progresistas de la Tierra (entre ellos, Suiza y la India). Pero lo que logra dar el pistoletazo de salida a la rebelión es un catastrófico deshielo antártico que sume a los gobiernos terráqueos en la anarquía. La revuelta, mucho mejor organizada que la anterior, otorga a los rebeldes la independencia del planeta madre.


En el tercer volumen, "Marte Azul" se describen las discrepancias y debates que tienen lugar en el proceso de creación de un gobierno independiente y constitución del nuevo mundo... Y en ello estoy, pues aún me encuentro inmerso en la lectura de este tercer tomo.


Mapa del Marte acuático que se describe en detalle en el tercer volumen de la Trilogía, "Marte Azul".


Hay un cuarto libro (¿qué sería de las trilogías sin un cuarto tomo?), llamado Los Marcianos, en el que se da cabida a historias y narraciones secundarias o alternativas que no se incluyeron en los tres volúmenes anteriores, y, donde se incluye el texto completo de la Constitución de marte cuya creación se describe en "Marte Azul".


Aparte de lo buena y verosímil que es la historia, y lo bien escrita que está, la "Trilogía de Marte" tiene dos puntos fuertes enormes: por un lado, los personajes; por otro, la ciencia.


Los principales protagonistas de la serie son varios de los "100 Primeros" (el carismático John Boone, el maquiavélico Frank Chalmers, la bella y volcánica Maya Toitovna, la ajetreada Nadia Chernyshevski, la enigmática cuasideidad Hiroko Ai, la "roja" Ann Clayborne, el súper-científico Sax Russell, el polizón Desmond "Coyote" Hawkins, el atribulado psiquiatra Michel Duval, etc.) y sus descendientes (Nirgal, Jackie, Peter, Kasei, etc.) y amigos (Art, Zeyk, Fort, etc.). Te enamoras de ellos, especialmente de aquéllos que asumen un rol principal en diferentes momentos de la trama.


En cuanto a la ciencia, hay que reconocer que la Trilogía de Marte es el libro que cualquier geólogo se llevaría a una isla desierta... Aunque a alguna/o se le pueden hacer pesadas y reiterativas las prolijas descripciones de formación de acuíferos, glaciares, volcanes, cañones, etc., es esencial leer estos pasajes, aunque sea en diagonal, para aprehender lo titánico de la empresa a la que se enfrentan los colonizadores, y los increíbles medios técnicos con que cuentan para cambiar el relieve, construir asentamientos, encauzar aguas subterráneas, desarrollar vida adaptable a las durísimas condiciones locales, etc.


Y, como colofón, que no se me olvide hablaros de la extremada longevidad que otorga al ser humano su todopoderosa ciencia, eliminando el envejecimiento y los errores en la duplicación celular y prolongando en cientos de años la esperanza de vida de las personas. Todo ello se logra gracias a un tratamiento que, inicialmente, está sólo al alcance de los 100 primeros colonos de Marte y de los más ricos (en Marte y la Tierra), lo que no hace sino acentuar las diferencias entre los más y los menos favorecidos. El choque entre ricos inmortales y pobres efímeros da otra vuelta de tuerca al sempiterno problema de la desigualdad humana, y es un argumento más en la búsqueda de la sociedad perfecta que, incluso en este esperanzador relato de ciencia ficción hard, se escapa de las manos de quienes la persiguen.

domingo, 3 de febrero de 2008

Más negro que la sombra del Zorro

Tropas de operaciones especiales, viudos/as y góticos/as-siniestros/as, ¡estáis de enhorabuena!

Gracias a la nanotecnología, en la Universidad de Rice (EE.UU:) han creado un material negro, negrísimo, que refleja un exiguo 0,45% de la luz que incide sobre él.



Dark, dark nanotechnology

No dicen cuándo saldrán las primeras ropas que incorporen estos nanotubos de carbono, pero quizás hayamos dado con una tela de camiseta que ¡por fin! no destiña con los lavados repetidos.

lunes, 14 de enero de 2008

Bloody Omaha

De cómo tres diseñadores gráficos, en cuatro días, montaron el desembarco de Normandía:



Flipante. ¡Si Cecil B. DeMille levantara la cabeza...!

lunes, 7 de enero de 2008

Un juguetito nuevo para la US Navy

BAe Systems ha entregado el primer cañón electromagnético (railgun) a la Armada de EE.UU. Se trata de un arma experimental, de 32 Megajulios, capaz de enviar un proyectil a velocidades de hasta ocho veces la del sonido, y a distancias enormes. El bicho requiere tres millones de amperios por cada disparo, por lo que la factura de la luz se les puede poner por un pico a los yankees.



La US Navy, en cualquier caso, busca un arma de 64 megajulios, y eso requiere progresos importantes en los campos de almacenamiento de energía y de materiales avanzados, o sea, que esta pieza va a quedarse de momento en el laboratorio donde ha sido entregada.

Fuente: Boys and their Toys

viernes, 12 de octubre de 2007

Moneda espacial

Nada; que se ve que los científicos andaban mano sobre mano, y han decidido diseñar una moneda para que los viajeros espaciales puedan llevarla sin peligro en sus naves. Porque ningún formato actual de dinero es lo suficientemente "seguro" para acarrearlo sin peligro en un vehículo de gravedad cero. Imaginaos que se le escape a uno la calderilla por el módulo de pilotaje...

Las "monedas" (denominadas quids y equivalentes a unos 10 euros al cambio actual) están hechas del polímero que se usa en las sartenes antiadherentes (o sea, que no son del material de que están hechos los sueños), y tienen cantos redondeados para evitar daños en caso de "desparramo" accidental.

New currency for space travellers

No veáis lo tranquilo que me he quedado. Si la empresa me manda a la sucursal que están abriendo en Ganímedes, ya tengo suelto para la máquina de café.

sábado, 21 de julio de 2007

Veo veo...


DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency), la agencia del Pentágono encargada de los proyectos de alta tecnología, intenta diseñar un software que prediga el futuro para sus mandos en el campo de batalla.


Nada; que seguirá habiendo guerras para poder probar estos cacharritos... Y darse cuenta de que no funcionan.

jueves, 19 de julio de 2007

Cósmicamente Sexy

Se van a acabar esos horrendos trajes espaciales tan mazacotes a que nos tienen acostumbrados la NASA, los rusos y los chinos. En 10 años los astronautas podrán mostrar en sus paseos espaciales sus gráciles y esculturales cuerpos gracias a ajustados atuendos como el que se muestra en esta página:

New Skintight Spacesuit Design Unveiled



Próximo paso: el tanga espacial.

miércoles, 16 de mayo de 2007

Impresoras 3D y sangre de plástico

Las ciencias adelantan que es una barbaridad. Y para muestra, dos botones.

Por un lado, lo que parece ser el primer prototipo de una impresora 3D. Se trata de un chisme que, con los materiales adecuados y conectado a un programa de diseño tipo CAD, va a ser capaz de fabricar objetos tridimensionales.

De aquí a unos años, cada cual tendrá una de estas en casita, y ¿que necesita uno una batidora? (es un poner), hale, compra uno los planos, compra materia prima y enchufa el maquinillo. Voilà! ¿Un par de zapatos nuevos? Te haces un escaneo tridimensional de los pinreles, lo pasas al ordenador, compras pasta de cuero y a enchufar la maquinita...


Por otra parte, la BBC nos informa de que los científicos han desarrollado sangre a base de moléculas de plástico con núcleo ferroso, que servirá como sustituto del plasma sanguíneo natural en casos de emergencias. ¿Un primer paso hacia la duplicación artificial del cuerpo humano?

martes, 1 de mayo de 2007

Future Combat Systems (FCS)


Si queréis enteraros de con qué va a sorprendernos el US Army en un futuro no muy lejano, aquí tenéis la página donde explican sus últimas tendencias.

FCS

Traduciendo literalmente, "FCS es el programa de modernización del Ejército, que consiste en una familia de sistemas tripulados y no tripulados, conectados por una red común, que permite una vertebración modular de la fuerza y proporciona a nuestros soldados y jefes tecnologías de vanguardia y capacidades que les permiten dominar la situación en entornos complejos."

Oig. ¿Otra guerrita para probar los nuevos juguetitos?